S.M. La Artística

El Simposio – Robert Groslot
(Obra encargada por la sociedad musical “la Artistica”)

I. Comodo
II. Molto Vivace
III. Dolente
IV. Walking Bass

Traveler – David Maslanka

Music for Prague 1968 – Karel Husa

I. Introduction and Fanfare
II. Aria
III. Interlude
IV. Toccata and Chorale

EL SIMPOSIO

Este título se refiere al antiguo simposio griego (Gr. Συμπóσιον), una celebración en la que las personas comen, beben y sobre todo dialogan y discuten.

La estructura de cuatro partes de esta composición es, por supuesto, una reminiscencia de la clásica “sinfonía”. Sin embargo, las formas sinfónicas bien equilibradas están completamente ausentes. Son dos puntos de vista los que controlan todo el trabajo: la intoxicación dionisiaca y la tranquilidad apolínea.

La primera parte es una especie de introducción, en el cual se postulan diferentes ideas, pero termina indecisa.

La segunda parte a menudo usa viejas técnicas de Hoquetus que obviamente simbolizan la discusión. Pero esta parte también termina indecisa.

La tercera parte silenciosa refleja la elusividad de nuestra existencia, una oración en el antiguo sentido griego.

En la cuarta parte, las diferentes discusiones conducen a una conclusión dionisiaca. Un climax irresistible, una oda a la vida.

TRAVELER

Traveler fue encargada en 2003 por la Universidad de Texas a la Asociación Arlington Band Alumni, en honor a las contribuciones que realizó Ray C. Lichtenwalter durante su carrera una vez se retiró como director de banda en la UT Artlington.

Ray ha sido un gran amigo y defensor de mi música durante muchos años y fue un gran placer para mí escribir esta obra para su último concierto.

La idea de Traveler llegó desde el sentimiento de cambio en la vida mientas imaginaba la vida de  mi amigo lejos del mundo laboral. Traveler comienza con una firme declaración de la melodía coral “Nicht so traurig, nicht so sehr” (“No muy triste, no demasiado”).  Esta melodía no fue elegida por su título,  aunque echando la vista atrás parece bastante apropiado. La última parte de nuestras vidas no tiene que ser triste.  Es una acumulación de todo lo que ha sucedido antes y una influyente proyección para el futuro. El potencial para un tremendo regalo y disfrute de la vida.

Así, la música comienza con energía y movimiento, representando una vida vivida al máximo. A mitad de la obra, aparece un silencio que invita a meditar. Las batallas de la vida han terminado, el alma está preparada para el siguiente gran paso.

En nuestros corazones, nuestras mentes, nuestras almas. Nosotros viajamos de una vida a otra, en el tiempo y la eternidad.

MUSIC FOR PRAGUE 1968

Tres ideas principales unen la composición.

La primera y más importante es una vieja canción Husita (movimiento pre-Protestante Cristiano) de guerra del siglo XV, “Los guerreros de Dios y su Ley”, un símbolo de resistencia y esperanza durante cientos de años, cada vez que el destino se torcía sobre la nación Checa (Esta melodía también ha sido utilizada por muchos compositores checos, incluyendo Smetana en “Mi País”). El comienzo de esta canción religiosa es anunciado muy suavemente en el primer movimiento por los timbales y concluye con un fuerte unísono coral.  La canción nunca es escuchada en su totalidad.

La segunda idea es el sonido de las campanas a lo largo de la composición. Praga, tambien llamada “La ciudad de las cien torres”, ha usado a lo largo de su historia  el magnífico sonido de las campanas de sus iglesias para realizar llamadas tanto de peligro como de victoria.

La última idea es un tema de tres acordes que primero aparecen muy suavemente en un solo de flautín al comienzo de la pieza, en flautas, clarinetes y trompas. Después reaparece en niveles muy fuertes, por ejemplo, en la mitad del Aria.

En Music for Prague 1968 han sido usadas diferentes técnicas de composición y orquestación y han sido explorados algunos nuevos sonidos tales como la sección de percusión en el interludio y el final de la obra.

También aparece mucho simbolismo. Además de las llamadas de peligro en el primer movimiento (Fanfare), la esperanza intacta de la canción Husita, el sonido de las campanas o la tragedia (Aria), también aparece la llamada del pájaro al principio con el solo de flautín, símbolo de la libertad que la ciudad de Praga sólo ha visto durante algunos momentos en sus cientos de años de existencia.

La composición Music for Prague 1968 fue encargada a Karel Husa por el Ithaca College Concert Band y compuesta durante el verano y otoño de 1968 para la capital de la antigua Checoslovaquia. El trabajo fue estrenado por  el Ithaca College Concert Band en Washington D.C el 31 de enero de 1969 bajo la dirección de Kenneth Snapp en un concierto para la Conferencia Nacional de Educadores de Música.